jueves, 2 de abril de 2026

Un índice madurativo para clasificar jugadores en desarrollo, en función de su estado madurativo.

El rango de variabilidad entre individuos de la misma edad cronológica en el crecimiento somático y biológico es amplio y especialmente acentuado en torno al crecimiento adolescente.
Es muy importante valorar el adelanto o retardo del nivel madurativo en los deportistas en desarrollo. Será fundamental para evaluar correctamente la aptitud física de los chicos/as:
  • para determinar lo más correctamente posible las fases sensibles del entrenamiento físico, 
  • para entender potencial rendimiento a largo plazo y no solamente a corto plazo,
  • para tomar decisiones bien informadas a la hora de fichar o de dar bajas en la academia, 
  • para emparejar a los niños para igualar la competencia, aumentar las probabilidades de éxito y reducir lesiones,
  • para promocionar a jugadores a categorías superiores con criterio y consecuencia...
Sobre los 6 años, la maduración del sistema nervioso ya a sobrepasado el 80% del total y a los 8 años, el 90%. Esto hace que a partir de estas edades el desarrollo de la técnica, las capacidades coordinativas y las habilidades del movimiento, que se sustentan principalmente en la capacidad de respuesta del sistema nervioso, puedan trabajarse con condiciones ideales. Además, entre los 6 y los 12-13 años, el crecimiento en términos de talla y peso es bastante estable y moderado lo que hace que las proporciones corporales no varíen sustancialmente y no se produzcan desestructuraciones del esquema corporal. Esto es otro dato que convierte a esta franja de edad en un excelente escenario para los aprendizajes motores y el desarrollo motriz. Aproximadamente a partir de los 13 años, el desarrollo hormonal/genital produce un rápido incremento de la velocidad de crecimiento llegando a su pico máximo en chicos sobre los 13,45 años, según Mirwald.

PICO DE VELOCIDAD DE CRECIMIENTO (PEAK HEIGTH VELOCITY; PHV)

Es el mayor incremento del crecimiento medido en cm por año que normalmente se produce en los chicos sobre los 13,45 años. Pero puede ocurrir antes o después. El PHV es un buen indicador para realizar la transición desde la prioridad del entrenamiento técnico/coordinativo al desarrollo físico estructural y la mejora del rendimiento desde el entrenamiento de la fuerza con sobrecargas. Es un punto para tener muy en cuenta en la gestión de las cargas para la prevención de lesiones.

Figura 1: Evolución del crecimiento físico de los chicos.

Será una decisión importante conocer el estado madurativo de los jugadores a través de una herramienta no invasiva, reproducible, con un grado de fiabilidad aceptable y con la disponibilidad de utilizarla en cualquier momento del desarrollo físico durante el crecimiento.

Figura 2: Ejemplo de diferentes ritmos madurativos en función del PHV (Monasterio et al., 2021)


La evaluación de la edad esquelética, el mejor índice de valoración de la maduración, es costosa, requiere equipos especializados e interpretación y conlleva problemas de seguridad radiológica. Aunque la metodología abarca todo el periodo de crecimiento desde el nacimiento hasta la madurez, no se presta al trabajo de campo. La edad dental y la edad morfológica son técnicas de medición más amplias pero con aplicabilidad limitada. La evaluación de las características sexuales secundarias se limita al periodo adolescente y, en una situación no clínica, se considera personalmente intrusiva por los niños adolescentes y sus padres.

Figura 3. La estimación del desarrollo invasiva.

La edad del PHV es el indicador de madurez más utilizado en estudios longitudinales de adolescencia. Proporciona un punto de referencia preciso del crecimiento máximo durante la adolescencia y un punto común para hacer comparaciones entre individuos. Utilizando los tiempos diferenciales conocidos de crecimiento de altura, altura sentada y longitud de pierna, se plantea la hipótesis de que la relación cambiante entre la longitud de las piernas y la altura sentada con el crecimiento podría proporcionar una indicación del estado de maduración.

Figura 4: La estimación del desarrollo de manera no invasiva.

El estudio Mirwald se centró en desarrollar un método sencillo y no intrusivo para evaluar el estado de madurez en niños, a años del pico máximo de crecimiento, utilizando variables antropométricas y ecuaciones predictivas basadas en tres estudios longitudinales previos.
Realizado periódicamente (recomendamos trimestralmente) nos irá dando estimaciones continuas que que irán aportando fiabilidad al método.

Figura 5: Justificación del método no invasivo basado en la antropometría.


LA FÓRMULA DE MIRWALD, 2002.


Es una fórmula para estimar el pico máximo de crecimiento (PHV) en función de la edad actual, talla, peso y talla sentado. Nos ofrecerá la edad estimada del PHV. Se puede comparar con el PHV medio del estudio que se sitúa en 13,45 años para chicos. Sabremos cuánto adelanto o retardo hay respecto a esta media estándar. Nos dará un índice que nos indica los años que faltan (negativo) o que ha pasado (positivo) del PHV. Un valor cero significará que está en pleno PHV.
Es un método que se puede realizar desde los 9 años de edad cronológica.

LAS LESIONES Y EL PERIODO PHV
Un factor muy importante en conocer el PHV de los jugadores es el incremento del riesgo lesional en ese momento ya que las lesiones relacionadas con el crecimiento tienen una mayor carga (prevalencia x duración de la lesión) en el período alrededor del PHV (Monasterio et al., 2021; Monasterio et al., 2024; Pakarinen et al., 2015). La velocidad en los cambios de crecimiento (acercarse a 10 cm/año) tiene también una importancia grande que hay que controlar.
La adaptación lenta de los músculos, tendones y apófisis a cambios rápidos en la longitud, masa y momentos de inercia de las extremidades puede aumentar el estrés sobre los tendones y apófisis óseas.




MADURACIÓN TARDÍA (PROS Y CONTRAS)
Los jugadores con una maduración tardía, en principio, tendrán menos capacidad competitiva por su retraso de maduración y las consecuencias que tendrá en el rendimiento físico. Las ventajas que presentan es que su ventana sensible para el desarrollo de sus capacidades coordinativas es más amplia y que deben compensar su retardo en el desarrollo físico con la agudización de otras capacidades y habilidades dominantes en el juego. Cuando el desarrollo los iguale físicamente con los demás, el beneficio de competir en desventaja física, aflorará a la luz.

MADURACIÓN TEMPRANA (PROS Y CONTRAS)
En una maduración temprana hay que entender que la ventana de fase sensible de adquisición de habilidades se les termina antes a estos individuos. Deberemos estar atentos a garantizar buen desarrollo de habilidades en estos chicos, que igual parece que no necesitan desarrollarlas tanto durante la ventana sensible por el p,oderío físico que muestran en relación con sus compañeros/oponentes. Ese poderío físico les proporciona más visibilidad y más minutos a corto plazo, y es una ventaja primordial, sobre todo ante entrenadores y scouters. Esto les hace estar en los mejores equipos y en las mejores competiciones y evidente mejorar mucho ya que competir contra los mejores de tu edad es un gran paso para mejorar mucho y bien. Hay muchos jugadores dominantes en infantiles y cadetes que dejan de serlo en juveniles al perder su ventaja física.

Figura 5: Un ejemplo de misma edad cronológiva y diferente edad biológica.


EL EFECTO RELATIVO DE LA EDAD

Este sesgo de seleccionar jugadores por su rendimiento a corto plazo gracias a su superioridad física, hace que los jugadores nacidos en el primer trimestre del año sean aproximadamente el 50% de los miembros de una academia de fútbol que realiza selección de jugadores. Aproximadamente el 25% pertenecen al segundo trimestre, un 15% al tercer trimestre, y un 10% al cuarto (Johnson, Farooq & Whiteley, 2017). 

Figura 6: El efecto relativo de la edad en la selección de jugadores competitivos.


Los jugadores nacidos a final de año que se van manteniendo en las academias, categoría a categoría, tienen más opciones de acabar llegando a profesionales. Se mantienen, a pesar de su inferioridad madurativa, lo que indica que desarrollan otras muchas habilidades para mantenerse competitivos. Al terminar juveniles, la maduración y el físico se iguala, y el talento es lo que prevalece.
Llegan más jugadores a los equipos profesionales nacidos en el primer trimestre que en el último. Eso es un valor esperado porque son significativamente más, pero...
... pero es cierto que, porcentualmente, los jugadores de final de año que ocupan ese pequeño porcentaje en las escuelas tienen estadísticamente más opciones de ser profesional que los nacidos a principios de año (Gil et al. 2019). Entre los jugadores en formación en la academia, un 4,5% de los nacidos en el primer trimestre llegaron al primer equipo por un 11,1% de los nacidos en el último trimestre. La respuesta es que siguieron ahí a pesar de su déficit físico por su edad cronológica, o lo que es lo mismo, tienen un talento descollante.


Hay otro estudio en las categorías inferiores de las selecciones alemanas que concluye lo mismo.


Seguro que el talento para jugar al fútbol no depende del mes del año en el que se nazca. Es fundamental agudizar el ojo para captar y proteger talento en individuos en condiciones de inferioridad física.

Si en tu academia la dieferencia entre trimestres es significativa es que el talento no es lo que está mandando en la selección de jugadores. Cuanto más diferencia alla entre el 1T y el 4T es que probablemente el físico y el rendimiento a corto plazo están mandando sobre la selección y formación de talento a largo plazo. Se está escapando talento. 

UN MÉTODO PARA IDENTIFICAR JUGADORES EN FUNCIÓN DE SU CATEGORÍA Y SU ESTADO DE MADURACIÓN O SU EDAD BIOLÓGICA

Vamos a identificar a los chicos/as en 4 grupos en función de su nivel madurativo y de su mes de nacimiento, porque en una categoría (en España definidas por su año de nacimiento) como puede ser infantil de primer año, infantil de segundo año, cadete de primer año, etc... habrá también mucha diferencia entre un individuo nacido en enero y otro nacido en diciembre.

  1. Calcular el índice Mirwald con la fórmula que encontrais en el artículo antes expuesto. Imaginaros que en un chico de 12.12 años de edad cronológica nos da un índice Mirwald de -0.78. Eso quiere decir que le faltan 0.78 años para alcanzar su pico máximo de crecimiento (PHV). Por lo tanto alcanzará su PHV a los 12.12 + 0.78 años = 12.90 años. 
  2. Establecer su adelanto o retardo madurativo sabiendo que el estándar de PHV en chicos es 13,45 años. Por lo tanto este chico tiene un adelanto madurativo de 13.45-12.90 = 0.55 años. Es decir tiene algo más de medio año de adelanto madurativo.
  3. Pasar el valor a meses multiplicándolo por doce. 0.55 x 12 = 6.6 meses de adelanto madurativo.
  4. Calcular el ÍNDICE MADURATIVO en su categoría: Sumar a su mes de nacimiento (enero=1, febrero=2, ... diciembre=12) el valor del punto tres. Negativo si es un adelanto madurativo y positivo si es un retardo madurativo. Imaginad que este chico es de marzo=3. la fórmula sería:
Índice madurativo = 3 + (-6.6) = 3 - 6.6 = -3.6

     5. ESTABLECER LAS CATEGORÍAS:

  • SOBRADOS: Valores negativos nos indicarán que esos chicos son madurativamente como de la categoría de mayor edad. Más, cuanto más alto sea el valor absoluto del número negativo. (-1 sería como de diciembre del año de los mayores, -2 como de noviembre, -3 como de octubre y así sucesivamente). Serán físicamente superiores en su categoría y habría un criterio objetivo para promocionarlos de categoría en cuanto a su maduración física.
  • COMPETIDORES: Valores del índice entre 0 y 6 nos informarán que son jugadores biológica o madurativamente de primer semestre de año. Tendrán cierta ventaja física sobre las categorías siguientes.
  • SUFRIDORES: Valores del índice entre 6 y 12 nos informarán que son jugadores biológica o madurativamente de segundo semestre de año. Tendrán cierta desventaja física sobre las categorías anteriores.
  • SUPERVIVIENTES: Valores por encima de 12 nos indicará que esos jugadores son madurativamente como de la categoria de menor edad. Más, cuanto mayor sea el índice (13 sería como un jugador de enero del año siguiente, 14 como de febrero, 15 de marzo, y así sucesivamente). Serán jugadores a cuidar por su probable desventaja física y ante talento, hay que darles minutos para desarrollarlo. Igual sacrificar resultado a corto plazo del equipo por éxito a largo plazo de desarrollo del jugador.
Si el talento mandase, habría cierto equilibrio entre el número de Sobrados, Competidores, Sufridores y Supervivientes.

OTRO MÉTODO NO INVASIVO PARA EL CÁLCULO DE LA MADURACIÓN (KHAMIS-ROCHE, 1994)

A través de la estimación de la estatura a los 18 años y del porcentaje de esta estatura alcanzada también puede estimarse el nivel madurativo y establecer el periodo PHV. SE realiza a través de edad actual, peso, talla, talla sentado y talla de los padres. El periodo circa-PHV se establece entre el 88% y el 94% de la talla estimada a los 18 años.







El subsistema muscular lateral y el apoyo monopodal

 SOON

EL SUBSISTEMA MUSCULAR OBLICUO ANTERIOR.

Dentro de la serie de entradas dedicadas al complejo lumbo-pélvico, y tras analizar los conceptos teóricos básicos en el desarrollo de un programa de entrenamiento del "core" (parte 1 y parte 2), hemos desarrollado una entrada del subsistema intrínseco, y dos entradas (una más teórica y otra más práctica) del subsistema longitudinal profundo y del subsistema oblicuo posterior, principalmente en su relación con la estabilidad sacroilíaca. Es el turno del subsistema oblicuo anterior.



SOON

lunes, 27 de abril de 2020

Movilidad y estabilidad sacroilíaca. Ejercicios para el subsistema longitudinal profundo y subsistema oblicuo posterior.

Se recomienda la lectura de la entradas anterior donde se muestran las teorías aquí llevadas a la práctica:
  1. EL SUBSISTEMA MUSCULAR LONGITUDINAL PROFUNDO (II), EL SUBSISTEMA OBLICUO POSTERIOR (III) Y LA ARTICULACIÓN SACROILÍACA: Los subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica

Vamos a intentar ofrecer una selección de ejercicios para conseguir el equilibrio artro-muscular del complejo lumbo-pélvico (caderas - sacroilíacas - columna lumbar), teniendo en cuenta la clasificación muscular y funcional del los subsistemas musculares de estabilización, y centrándonos especialmente en la articulación sacroilíaca (ASI).


lunes, 20 de junio de 2016

EL SUBSISTEMA MUSCULAR LONGITUDINAL PROFUNDO (II), EL SUBSISTEMA OBLICUO POSTERIOR (III) Y LA ARTICULACIÓN SACROILÍACA: Los subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica

Se recomienda la lectura de las entradas anteriores relacionadas con el complejo lumbo-pélvico:
  1. DECÁLOGO DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 1ª PARTE (1-5)
  2. DECÁLOGO (continuación) DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 2ª PARTE (6-12)
  3. LOS HÁBITOS POSTURALES DEL SEDENTARISMO AFECTAN AL CONTROL DE LAS ARTICULACIONES
  4. LOS SUBSISTEMAS MUSCULARES DE ESTABILIZACIÓN LUMBO-PÉLVICA. EL SUBSISTEMA DE ESTABILIZACIÓN INTRÍNSECA (I)
A la hora de relacionar estos dos subsistemas lo haremos teniendo siempre en cuenta la estabilidad lumbo-pélvica en general y la estabilidad y movimiento de las articulaciones sacroilíacas en particular. Bíceps femoral, erectores vertebrales, ligamento sacroilíaco, glúteo mayor, dorsal ancho, piramidal, aductor mayor, sacro, nutación, contranutación... son conceptos continuamente a relacionar entre el subsistem longitudinal profundo, el subsistema oblicuo posterior y la articulación sacroilíaca.


Vamos poco a poco que son muchos conceptos teóricos a intentar relacionar y así, en la siguiente entrada podremos abordar una aplicación práctica:


domingo, 17 de enero de 2016

Los subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica: El subsistema intínseco (I).

Continuación del grupo de entradas dedicadas al complejo lumbo-pélvico. Se recomienda su lectura previa:
  1. DECÁLOGO DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 1ª PARTE (1-5)
  2. DECÁLOGO (continuación) DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 2ª PARTE (6-12)
  3. LOS HÁBITOS POSTURALES DEL SEDENTARISMO AFECTAN AL CONTROL DE LAS ARTICULACIONES
En la década de los 90s, se definieron diferentes subsistemas musculares de control lumbo-pélvico orientados a proporcionar estabilidad al corea la vez que tranfieren fuerzas entre miembro superiores e inferiores dentro del movimiento coordinado. 
Los movimientos articulares aislados tienen una enorme importancia en el entrenamiento y en la readaptación física, pero realmente ocurren poco en la vida cotidiana, laboral o deportiva. El sistema de control raramente recluta músculos de forma individualizada, sino que los recluta en sinergias musculares.
Es de obligado cumplimiento, el entrenamiento de movimientos globales multi-articulares que precisen de sinergias musculares, más adaptados a la realidad de los patrones del movimiento humano. Los subsistemas musculares son una serie de cadenas funcionales y/o fasciales que atienden a este concepto.
"Los movimientos principales del tronco y de las extremidades se inician a través de movimientos espinales o van precedidos de la estabilización espinal. Por lo tanto, los subsistemas musculares que controlan el movimiento pélvico y la columna debe dárseles la máxima prioridad en el entrenamiento" (Aaberg, 2005).
Se han identificado cinco subsistemas musculares críticos en el rendimiento y la estabilización del tronco desde las aportaciones de grandes expertos mundiales como Andry Vleeming, Diane Lee, o Paul Hodges entre otros.
  1. El subsistema intrínseco, subsistema local o segmento somático central
  2. El subsistema longitudinal profundo
  3. El subsistema cruzado posterior
  4. El subsistema cruzado anterior
  5. El subsistema de estabilización lateral



martes, 24 de noviembre de 2015

Los hábitos posturales del sedentarismo afectan al control motor sobre las articulaciones.

El exceso de sedentarismo o el abuso de posiciones donde la carga de la gravedad no actúe sobre la bipedestación es, entre otros, un posible factor lesional por perjudicar el control motor articular debido a la "disfunción" de la musculatura antigravitatoria/ monoarticular/ estabilizadora. Carolyn Richardson detalla este modelo lesional en los capítulos 6 y 7 del libro Therapeutic Exercise for Lumbopelvic Stabilization de Richardson, Hodges & Hides (2004). 
La plasticidad neuronal representa la capacidad del sistema nervioso para adaptarse y cambiar el control y las propiedades del músculo esquelético en respuesta a diferentes estímulos, ya sea para bien o para mal.  Las teorías del aprendizaje motor se basan en esta plasticidad neuronal para producir cambios que mejoren el control y la calidad de los movimientos. 
El entorno y los hábitos posturales serán estímulos importantes. 



Son un claro ejemplo, los cambios que se pueden producir en el sistema muscular y en el sistema de control, las continuas y repetidas "descargas" del esqueleto en situaciones que minimizan el efecto de la gravedad sobre el cuerpo. El mantenimiento continuo de posturas sedentes o tumbadas es una de estas situaciones (Fig. 1).

lunes, 2 de noviembre de 2015

DECÁLOGO (continuación) DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 2ª Parte (6-12).

  1. ¿Qué es estabilidad e inestabilidad?
  2. La zona neutra
  3. Modelos anatómico-biomecánicos de estabilidad (musculatura local vs. global, músculos antigravitatorios vs. no antigravitatorios, subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica)
  4. La presión intra-abdominal
  5. La fascia toraco-lumbar

CONCEPTO 6:
LA RIGIDEZ MUSCULAR Y ARTICULAR, LA ROBUSTEZ Y EL RENDIMIENTO
La rigidez muscular es la resistencia que ofrece un músculo al estiramiento y la rigidez articular es la dificultad que ofrece una articulación al movimiento. 
Rigidez y estabilidad no son equivalentes pero, de algún modo, el incremento de la rigidez puede prevenir desplazamiento articular y ofrecer una excelente solución cuando el objetivo es mantener una estabilidad articular.

La rigidez articular
Es difícil, por no decir imposible, separar la contribución de las estructuras activas y pasivas a la rigidez articular, pero desde el punto de vista del ejercicio físico debemos de atender a: 
  1. la rigidez que los músculos proveen sobre las articulaciones y, 
  2. evitar posturas que signifiquen estrés en los tejidos pasivos que puedan provocar una pérdida de rigidez en el tejido. 
Hemos visto como la teoría de la zona neutra (concepto 2) garantiza la actividad del sistema activo con una rigidez mínima aportada por el sistema pasivo dentro de dicha zona.

Control mecánico y sensitivo por parte de las estructuras pasivas
La manera en que las estructuras pasivas interactúan con la musculatura para el control de la función lumbo-pélvica dependerá de las propiedades mecánicas de las articulaciones intervertebrales. Cuando la rigidez de estas articulaciones es baja, podremos esperar grandes cambios en las curvaturas lumbares y/o disfunción intersegmentaria, mientras que en una columna con una rigidez correcta, pequeños movimientos serán suficientes para conseguir los momentos de fuerza requeridos que optimicen la función (óptima rigidez muscular). Las estructuras pasivas además de la función puramente mecánica también ofrecen la función sensorial a través de sus mecanoreceptores para contribuir al control motor

La acción muscular para la rigidez articular
La rigidez que proporcionan los músculos a las articulaciones está relacionada con las fuerzas compresivas que provocan sobre las mismas para mejorar la estabilización.



Figura 30: Principal musculatura en proporcionar rigidez al complejo lumbo-pélvico 


Es paradójico que para mejorar la capacidad de función del sistema y resistir perturbaciones, haya que incrementar las fuerzas compresivas sobre las vértebras mediante la contracción muscular, pero sin esta acción no sería posible poseer una columna robusta y móvil al mismo tiempo. La mayoría de las cargas compresivas que sufrirá la columna vendrán aportadas por las contracciones musculares destinadas a controlar las perturbaciones. La carga compresiva de los músculos sobre las vértebras es un sistema imprescindible para resistir las perturbaciones sobre la columna.

sábado, 17 de octubre de 2015

DECÁLOGO DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 1ª Parte (1-5).

Decálogo: Conjunto de normas o consejos que, aunque no sean diez, son básicos para el desarrollo de cualquier actividad
¿Por qué trabajamos la cintura lumbo-pélvica comúnmente denominada core?
¿Estética?, ¿rendimiento?, ¿eficacia "funcional" del movimiento?, ¿prevención o rehabilitación del dolor de espalda?... 
Sea cual sea la razón, siempre tiene que haber unos denominadores comunes: la estabilidad, el control motor y en consecuencia, la buena función y la salud articular. Sin esto, lo demás carece de sentido porque la propuesta de entrenamiento se derrumbará como un castillo de naipes.

Figura 0: Sección transversal del abdomen a nivel L3


Y si hablamos de estabilidad y salud hay que conocer la implicación que diferentes conceptos teóricos tienen sobre la programación, selección y prescripción de los ejercicios:
  1. ¿Qué entendemos por estabilidad e inestabilidad? 
  2. Zona neutra
  3. Modelos anatómico-biomecánicos de estabilidad (musculatura local vs. global; músculos antigravitatorios vs. no antigravitatorios; subsistemas musculares de estabilización)
  4. La presión intra-abdominal,
  5. La fascia toracolumbar,
  6. La rigidez muscular y articular, la robustez y el rendimiento
  7. Draw-in vs. Bracing
  8. Control motor lumbo-pélvico,
  9. Cargas sufridas por los tejidos
  10. ¿Incurvaciones vertebrales sí o no?
  11. La histéresis
  12. Movimiento vs. momento 
Y antes que ninguno ¿Qué es la cintura lumbo-pélvica y cómo debe ser su entrenamiento?
El complejo lumbo-pélvico lo podemos definir como el conjunto de las estructuras pasivas y activas (y los responsables del funcionamiento y control de las mismas) que influyen sobre las articulaciones de la columna lumbar y las articulaciones sacroilíacas. Si sumamos la articulación de la pelvis y el fémur lo denominaremos complejo lumbo-pélvico-caderas
El entrenamiento de este complejo tradicionalmente ha ido encaminado al acondicionamiento muscular, pero el concepto de control motor ha enriquecido y de qué manera este trabajo.
"Así pues el denominado “core” no es un concepto puramente anatómico, sino que es un concepto más bien funcional que englobaría aquellas estructuras musculares, osteo-ligamentosas y de control neural relacionadas con la región dorso-lumbar, pelvis y caderas, cuya participación conjunta permite un adecuado y óptimo control de la estabilidad y de la función movilizadora en tareas o movimientos de miembros superiores y/o inferiores, en tareas o acciones simples o de tipo combinado o secuencial" (Heredia y cols., 2014).
Comenzamos una serie de entradas sobre las bases, la valoración y el entrenamiento de la cintura lumbo-pélvica donde vamos a intentar, a través de las evidencias y los modelos teóricos actuales, dar sentido y soporte a los ejercicios utilizados, a la selección, a la programación y a la progresión de los mismos y a los beneficios y riesgos que conllevan. 
Un par de entradas iniciales de lectura teórica para intentar explicar y aclarar los conceptos más básicos y poder proseguir con entradas más aplicadas a la prescripción del ejercicio. 

sábado, 18 de abril de 2015

El Tensor de la Fascia Lata: ¿Víctima o verdugo del desequilibrio artro-muscular?

El tensor de la fascia lata está involucrado de manera asidua con diferentes patologías de rodilla, cadera, columna lumbar, e incluso pie y tobillo. Es tratado como un verdugo opresor de estas articulaciones y, en última instancia, esto es posible que sea cierto. Su acortamiento y rigidez en la influencia sobre la banda iliotibial pone en compromiso el equilibrio artro-muscular de las estructuras articulares antes citadas, desde la columna lumbar hasta el pie. 



¿Verdugo? 
Pero el TFL, como cualquier músculo del cuerpo, no nació con la misión de agreder. Si es verdugo, es por que lo han obligado, a pesar de no pretender serlo. 
O sea, ¿que puede ser una víctima?. 
La rigidez/acortamiento del TFL será una consecuencia del exceso de trabajo del músculo que es un buen compañero y trabajador abnegado y realiza los trabajos cuando otros no lo hacen.
¿Qué está provocando ese exceso continuo de trabajo que lo convierte en víctima y que provoca rigidez, acortamiento y/o sobreactivación en el músculo para ejercer de verdugo? La respuesta a esta pregunta será la solución a que deje de ser víctima y verdugo. Normalmente es tratado como un verdugo pero ayudará y mucho tratarlo también como víctima. Vamos a intentar analizarlo.