jueves, 2 de abril de 2026

Un índice madurativo para clasificar jugadores en desarrollo, en función de su estado madurativo.

El rango de variabilidad entre individuos de la misma edad cronológica en el crecimiento somático y biológico es amplio y especialmente acentuado en torno al crecimiento adolescente.
Es muy importante valorar el adelanto o retardo del nivel madurativo en los deportistas en desarrollo. Será fundamental para evaluar correctamente la aptitud física de los chicos/as:
  • para determinar lo más correctamente posible las fases sensibles del entrenamiento físico, 
  • para entender potencial rendimiento a largo plazo y no solamente a corto plazo,
  • para tomar decisiones bien informadas a la hora de fichar o de dar bajas en la academia, 
  • para emparejar a los niños para igualar la competencia, aumentar las probabilidades de éxito y reducir lesiones,
  • para promocionar a jugadores a categorías superiores con criterio y consecuencia...
Sobre los 6 años, la maduración del sistema nervioso ya a sobrepasado el 80% del total y a los 8 años, el 90%. Esto hace que a partir de estas edades el desarrollo de la técnica, las capacidades coordinativas y las habilidades del movimiento, que se sustentan principalmente en la capacidad de respuesta del sistema nervioso, puedan trabajarse con condiciones ideales. Además, entre los 6 y los 12-13 años, el crecimiento en términos de talla y peso es bastante estable y moderado lo que hace que las proporciones corporales no varíen sustancialmente y no se produzcan desestructuraciones del esquema corporal. Esto es otro dato que convierte a esta franja de edad en un excelente escenario para los aprendizajes motores y el desarrollo motriz. Aproximadamente a partir de los 13 años, el desarrollo hormonal/genital produce un rápido incremento de la velocidad de crecimiento llegando a su pico máximo en chicos sobre los 13,45 años, según Mirwald.

PICO DE VELOCIDAD DE CRECIMIENTO (PEAK HEIGTH VELOCITY; PHV)

Es el mayor incremento del crecimiento medido en cm por año que normalmente se produce en los chicos sobre los 13,45 años. Pero puede ocurrir antes o después. El PHV es un buen indicador para realizar la transición desde la prioridad del entrenamiento técnico/coordinativo al desarrollo físico estructural y la mejora del rendimiento desde el entrenamiento de la fuerza con sobrecargas. Es un punto para tener muy en cuenta en la gestión de las cargas para la prevención de lesiones.

Figura 1: Evolución del crecimiento físico de los chicos.

Será una decisión importante conocer el estado madurativo de los jugadores a través de una herramienta no invasiva, reproducible, con un grado de fiabilidad aceptable y con la disponibilidad de utilizarla en cualquier momento del desarrollo físico durante el crecimiento.

Figura 2: Ejemplo de diferentes ritmos madurativos en función del PHV (Monasterio et al., 2021)


La evaluación de la edad esquelética, el mejor índice de valoración de la maduración, es costosa, requiere equipos especializados e interpretación y conlleva problemas de seguridad radiológica. Aunque la metodología abarca todo el periodo de crecimiento desde el nacimiento hasta la madurez, no se presta al trabajo de campo. La edad dental y la edad morfológica son técnicas de medición más amplias pero con aplicabilidad limitada. La evaluación de las características sexuales secundarias se limita al periodo adolescente y, en una situación no clínica, se considera personalmente intrusiva por los niños adolescentes y sus padres.

Figura 3. La estimación del desarrollo invasiva.

La edad del PHV es el indicador de madurez más utilizado en estudios longitudinales de adolescencia. Proporciona un punto de referencia preciso del crecimiento máximo durante la adolescencia y un punto común para hacer comparaciones entre individuos. Utilizando los tiempos diferenciales conocidos de crecimiento de altura, altura sentada y longitud de pierna, se plantea la hipótesis de que la relación cambiante entre la longitud de las piernas y la altura sentada con el crecimiento podría proporcionar una indicación del estado de maduración.

Figura 4: La estimación del desarrollo de manera no invasiva.

El estudio Mirwald se centró en desarrollar un método sencillo y no intrusivo para evaluar el estado de madurez en niños, a años del pico máximo de crecimiento, utilizando variables antropométricas y ecuaciones predictivas basadas en tres estudios longitudinales previos.
Realizado periódicamente (recomendamos trimestralmente) nos irá dando estimaciones continuas que que irán aportando fiabilidad al método.

Figura 5: Justificación del método no invasivo basado en la antropometría.


LA FÓRMULA DE MIRWALD, 2002.


Es una fórmula para estimar el pico máximo de crecimiento (PHV) en función de la edad actual, talla, peso y talla sentado. Nos ofrecerá la edad estimada del PHV. Se puede comparar con el PHV medio del estudio que se sitúa en 13,45 años para chicos. Sabremos cuánto adelanto o retardo hay respecto a esta media estándar. Nos dará un índice que nos indica los años que faltan (negativo) o que ha pasado (positivo) del PHV. Un valor cero significará que está en pleno PHV.
Es un método que se puede realizar desde los 9 años de edad cronológica.

LAS LESIONES Y EL PERIODO PHV
Un factor muy importante en conocer el PHV de los jugadores es el incremento del riesgo lesional en ese momento ya que las lesiones relacionadas con el crecimiento tienen una mayor carga (prevalencia x duración de la lesión) en el período alrededor del PHV (Monasterio et al., 2021; Monasterio et al., 2024; Pakarinen et al., 2015). La velocidad en los cambios de crecimiento (acercarse a 10 cm/año) tiene también una importancia grande que hay que controlar.
La adaptación lenta de los músculos, tendones y apófisis a cambios rápidos en la longitud, masa y momentos de inercia de las extremidades puede aumentar el estrés sobre los tendones y apófisis óseas.




MADURACIÓN TARDÍA (PROS Y CONTRAS)
Los jugadores con una maduración tardía, en principio, tendrán menos capacidad competitiva por su retraso de maduración y las consecuencias que tendrá en el rendimiento físico. Las ventajas que presentan es que su ventana sensible para el desarrollo de sus capacidades coordinativas es más amplia y que deben compensar su retardo en el desarrollo físico con la agudización de otras capacidades y habilidades dominantes en el juego. Cuando el desarrollo los iguale físicamente con los demás, el beneficio de competir en desventaja física, aflorará a la luz.

MADURACIÓN TEMPRANA (PROS Y CONTRAS)
En una maduración temprana hay que entender que la ventana de fase sensible de adquisición de habilidades se les termina antes a estos individuos. Deberemos estar atentos a garantizar buen desarrollo de habilidades en estos chicos, que igual parece que no necesitan desarrollarlas tanto durante la ventana sensible por el p,oderío físico que muestran en relación con sus compañeros/oponentes. Ese poderío físico les proporciona más visibilidad y más minutos a corto plazo, y es una ventaja primordial, sobre todo ante entrenadores y scouters. Esto les hace estar en los mejores equipos y en las mejores competiciones y evidente mejorar mucho ya que competir contra los mejores de tu edad es un gran paso para mejorar mucho y bien. Hay muchos jugadores dominantes en infantiles y cadetes que dejan de serlo en juveniles al perder su ventaja física.

Figura 5: Un ejemplo de misma edad cronológiva y diferente edad biológica.


EL EFECTO RELATIVO DE LA EDAD

Este sesgo de seleccionar jugadores por su rendimiento a corto plazo gracias a su superioridad física, hace que los jugadores nacidos en el primer trimestre del año sean aproximadamente el 50% de los miembros de una academia de fútbol que realiza selección de jugadores. Aproximadamente el 25% pertenecen al segundo trimestre, un 15% al tercer trimestre, y un 10% al cuarto (Johnson, Farooq & Whiteley, 2017). 

Figura 6: El efecto relativo de la edad en la selección de jugadores competitivos.


Los jugadores nacidos a final de año que se van manteniendo en las academias, categoría a categoría, tienen más opciones de acabar llegando a profesionales. Se mantienen, a pesar de su inferioridad madurativa, lo que indica que desarrollan otras muchas habilidades para mantenerse competitivos. Al terminar juveniles, la maduración y el físico se iguala, y el talento es lo que prevalece.
Llegan más jugadores a los equipos profesionales nacidos en el primer trimestre que en el último. Eso es un valor esperado porque son significativamente más, pero...
... pero es cierto que, porcentualmente, los jugadores de final de año que ocupan ese pequeño porcentaje en las escuelas tienen estadísticamente más opciones de ser profesional que los nacidos a principios de año (Gil et al. 2019). Entre los jugadores en formación en la academia, un 4,5% de los nacidos en el primer trimestre llegaron al primer equipo por un 11,1% de los nacidos en el último trimestre. La respuesta es que siguieron ahí a pesar de su déficit físico por su edad cronológica, o lo que es lo mismo, tienen un talento descollante.


Hay otro estudio en las categorías inferiores de las selecciones alemanas que concluye lo mismo.


Seguro que el talento para jugar al fútbol no depende del mes del año en el que se nazca. Es fundamental agudizar el ojo para captar y proteger talento en individuos en condiciones de inferioridad física.

 

UN MÉTODO PARA IDENTIFICAR JUGADORES EN FUNCIÓN DE SU CATEGORÍA Y SU ESTADO DE MADURACIÓN O SU EDAD BIOLÓGICA

Vamos a identificar a los chicos/as en 4 grupos en función de su nivel madurativo y de su mes de nacimiento, porque en una categoría (en España definidas por su año de nacimiento) como puede ser infantil de primer año, infantil de segundo año, cadete de primer año, etc... habrá también mucha diferencia entre un individuo nacido en enero y otro nacido en diciembre.

  1. Calcular el índice Mirwald con la fórmula que encontrais en el artículo antes expuesto. Imaginaros que en un chico de 12.12 años de edad cronológica nos da un índice Mirwald de -0.78. Eso quiere decir que le faltan 0.78 años para alcanzar su pico máximo de crecimiento (PHV). Por lo tanto alcanzará su PHV a los 12.12 + 0.78 años = 12.90 años. 
  2. Establecer su adelanto o retardo madurativo sabiendo que el estándar de PHV en chicos es 13,45 años. Por lo tanto este chico tiene un adelanto madurativo de 13.45-12.90 = 0.55 años. Es decir tiene algo más de medio año de adelanto madurativo.
  3. Pasar el valor a meses multiplicándolo por doce. 0.55 x 12 = 6.6 meses de adelanto madurativo.
  4. Calcular el ÍNDICE MADURATIVO en su categoría: Sumar a su mes de nacimiento (enero=1, febrero=2, ... diciembre=12) el valor del punto tres. Negativo si es un adelanto madurativo y positivo si es un retardo madurativo. Imaginad que este chico es de marzo=3. la fórmula sería:
Índice madurativo = 3 + (-6.6) = 3 - 6.6 = -3.6

     5. ESTABLECER LAS CATEGORÍAS:

  • SOBRADOS: Valores negativos nos indicarán que esos chicos son madurativamente como de la categoría de mayor edad. Más, cuanto más alto sea el valor absoluto del número negativo. (-1 sería como de diciembre del año de los mayores, -2 como de noviembre, -3 como de octubre y así sucesivamente). Serán físicamente superiores en su categoría y habría un criterio objetivo para promocionarlos de categoría en cuanto a su maduración física.
  • COMPETIDORES: Valores del índice entre 0 y 6 nos informarán que son jugadores biológica o madurativamente de primer semestre de año. Tendrán cierta ventaja física sobre las categorías siguientes.
  • SUFRIDORES: Valores del índice entre 6 y 12 nos informarán que son jugadores biológica o madurativamente de segundo semestre de año. Tendrán cierta desventaja física sobre las categorías anteriores.
  • SUPERVIVIENTES: Valores por encima de 12 nos indicará que esos jugadores son madurativamente como de la categoria de menor edad. Más, cuanto mayor sea el índice (13 sería como un jugador de enero del año siguiente, 14 como de febrero, 15 de marzo, y así sucesivamente). Serán jugadores a cuidar por su probable desventaja física y ante talento, hay que darles minutos para desarrollarlo. Igual sacrificar resultado a corto plazo del equipo por éxito a largo plazo de desarrollo del jugador.

OTRO MÉTODO NO INVASIVO PARA EL CÁLCULO DE LA MADURACIÓN (KHAMIS-ROCHE, 1994)

A través de la estimación de la estatura a los 18 años y del porcentaje de esta estatura alcanzada también puede estimarse el nivel madurativo y establecer el periodo PHV. SE realiza a través de edad actual, peso, talla, talla sentado y talla de los padres. El periodo circa-PHV se establece entre el 88% y el 94% de la talla estimada a los 18 años.







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