lunes, 20 de junio de 2016

EL SUBSISTEMA MUSCULAR LONGITUDINAL PROFUNDO (II), EL SUBSISTEMA OBLICUO POSTERIOR (III) Y LA ARTICULACIÓN SACROILÍACA: Los subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica

Se recomienda la lectura de las entradas anteriores relacionadas con el complejo lumbo-pélvico:
  1. DECÁLOGO DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 1ª PARTE (1-5)
  2. DECÁLOGO (continuación) DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 2ª PARTE (6-12)
  3. LOS HÁBITOS POSTURALES DEL SEDENTARISMO AFECTAN AL CONTROL DE LAS ARTICULACIONES
  4. LOS SUBSISTEMAS MUSCULARES DE ESTABILIZACIÓN LUMBO-PÉLVICA. EL SUBSISTEMA DE ESTABILIZACIÓN INTRÍNSECA (I)
A la hora de relacionar estos dos subsistemas lo haremos teniendo siempre en cuenta la estabilidad lumbo-pélvica en general y la estabilidad y movimiento de las articulaciones sacroilíacas en particular. Bíceps femoral, erectores vertebrales, ligamento sacroilíaco, glúteo mayor, dorsal ancho, piramidal, aductor mayor, sacro, nutación, contranutación... son conceptos continuamente a relacionar entre el subsistem longitudinal profundo, el subsistema oblicuo posterior y la articulación sacroilíaca.


Vamos poco a poco que son muchos conceptos teóricos a intentar relacionar y así, en la siguiente entrada podremos abordar una aplicación práctica:


domingo, 17 de enero de 2016

Los subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica: El subsistema intínseco (I).

Continuación del grupo de entradas dedicadas al complejo lumbo-pélvico. Se recomienda su lectura previa:
  1. DECÁLOGO DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 1ª PARTE (1-5)
  2. DECÁLOGO (continuación) DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 2ª PARTE (6-12)
  3. LOS HÁBITOS POSTURALES DEL SEDENTARISMO AFECTAN AL CONTROL DE LAS ARTICULACIONES
En la década de los 90s, se definieron diferentes subsistemas musculares de control lumbo-pélvico orientados a proporcionar estabilidad al corea la vez que tranfieren fuerzas entre miembro superiores e inferiores dentro del movimiento coordinado. 
Los movimientos articulares aislados tienen una enorme importancia en el entrenamiento y en la readaptación física, pero realmente ocurren poco en la vida cotidiana, laboral o deportiva. El sistema de control raramente recluta músculos de forma individualizada, sino que los recluta en sinergias musculares.
Es de obligado cumplimiento, el entrenamiento de movimientos globales multi-articulares que precisen de sinergias musculares, más adaptados a la realidad de los patrones del movimiento humano. Los subsistemas musculares son una serie de cadenas funcionales y/o fasciales que atienden a este concepto.
"Los movimientos principales del tronco y de las extremidades se inician a través de movimientos espinales o van precedidos de la estabilización espinal. Por lo tanto, los subsistemas musculares que controlan el movimiento pélvico y la columna debe dárseles la máxima prioridad en el entrenamiento" (Aaberg, 2005).
Se han identificado cinco subsistemas musculares críticos en el rendimiento y la estabilización del tronco desde las aportaciones de grandes expertos mundiales como Andry Vleeming, Diane Lee, o Paul Hodges entre otros.
  1. El subsistema intrínseco, subsistema local o segmento somático central
  2. El subsistema longitudinal profundo
  3. El subsistema cruzado posterior
  4. El subsistema cruzado anterior
  5. El subsistema de estabilización lateral



martes, 24 de noviembre de 2015

Los hábitos posturales del sedentarismo afectan al control motor sobre las articulaciones.

El exceso de sedentarismo o el abuso de posiciones donde la carga de la gravedad no actúe sobre la bipedestación es, entre otros, un posible factor lesional por perjudicar el control motor articular debido a la "disfunción" de la musculatura antigravitatoria/ monoarticular/ estabilizadora. Carolyn Richardson detalla este modelo lesional en los capítulos 6 y 7 del libro Therapeutic Exercise for Lumbopelvic Stabilization de Richardson, Hodges & Hides (2004). 
La plasticidad neuronal representa la capacidad del sistema nervioso para adaptarse y cambiar el control y las propiedades del músculo esquelético en respuesta a diferentes estímulos, ya sea para bien o para mal.  Las teorías del aprendizaje motor se basan en esta plasticidad neuronal para producir cambios que mejoren el control y la calidad de los movimientos. 
El entorno y los hábitos posturales serán estímulos importantes. 



Son un claro ejemplo, los cambios que se pueden producir en el sistema muscular y en el sistema de control, las continuas y repetidas "descargas" del esqueleto en situaciones que minimizan el efecto de la gravedad sobre el cuerpo. El mantenimiento continuo de posturas sedentes o tumbadas es una de estas situaciones (Fig. 1).

lunes, 2 de noviembre de 2015

DECÁLOGO (continuación) DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 2ª Parte (6-12).

  1. ¿Qué es estabilidad e inestabilidad?
  2. La zona neutra
  3. Modelos anatómico-biomecánicos de estabilidad (musculatura local vs. global, músculos antigravitatorios vs. no antigravitatorios, subsistemas musculares de estabilización lumbo-pélvica)
  4. La presión intra-abdominal
  5. La fascia toraco-lumbar

CONCEPTO 6:
LA RIGIDEZ MUSCULAR Y ARTICULAR, LA ROBUSTEZ Y EL RENDIMIENTO
La rigidez muscular es la resistencia que ofrece un músculo al estiramiento y la rigidez articular es la dificultad que ofrece una articulación al movimiento. 
Rigidez y estabilidad no son equivalentes pero, de algún modo, el incremento de la rigidez puede prevenir desplazamiento articular y ofrecer una excelente solución cuando el objetivo es mantener una estabilidad articular.

La rigidez articular
Es difícil, por no decir imposible, separar la contribución de las estructuras activas y pasivas a la rigidez articular, pero desde el punto de vista del ejercicio físico debemos de atender a: 
  1. la rigidez que los músculos proveen sobre las articulaciones y, 
  2. evitar posturas que signifiquen estrés en los tejidos pasivos que puedan provocar una pérdida de rigidez en el tejido. 
Hemos visto como la teoría de la zona neutra (concepto 2) garantiza la actividad del sistema activo con una rigidez mínima aportada por el sistema pasivo dentro de dicha zona.

Control mecánico y sensitivo por parte de las estructuras pasivas
La manera en que las estructuras pasivas interactúan con la musculatura para el control de la función lumbo-pélvica dependerá de las propiedades mecánicas de las articulaciones intervertebrales. Cuando la rigidez de estas articulaciones es baja, podremos esperar grandes cambios en las curvaturas lumbares y/o disfunción intersegmentaria, mientras que en una columna con una rigidez correcta, pequeños movimientos serán suficientes para conseguir los momentos de fuerza requeridos que optimicen la función (óptima rigidez muscular). Las estructuras pasivas además de la función puramente mecánica también ofrecen la función sensorial a través de sus mecanoreceptores para contribuir al control motor

La acción muscular para la rigidez articular
La rigidez que proporcionan los músculos a las articulaciones está relacionada con las fuerzas compresivas que provocan sobre las mismas para mejorar la estabilización.



Figura 30: Principal musculatura en proporcionar rigidez al complejo lumbo-pélvico 


Es paradójico que para mejorar la capacidad de función del sistema y resistir perturbaciones, haya que incrementar las fuerzas compresivas sobre las vértebras mediante la contracción muscular, pero sin esta acción no sería posible poseer una columna robusta y móvil al mismo tiempo. La mayoría de las cargas compresivas que sufrirá la columna vendrán aportadas por las contracciones musculares destinadas a controlar las perturbaciones. La carga compresiva de los músculos sobre las vértebras es un sistema imprescindible para resistir las perturbaciones sobre la columna.

sábado, 17 de octubre de 2015

DECÁLOGO DE CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS EN LA PRESCRIPCIÓN DE EJERCICIO FÍSICO PARA EL COMPLEJO LUMBO-PÉLVICO. 1ª Parte (1-5).

Decálogo: Conjunto de normas o consejos que, aunque no sean diez, son básicos para el desarrollo de cualquier actividad
¿Por qué trabajamos la cintura lumbo-pélvica comúnmente denominada core?
¿Estética?, ¿rendimiento?, ¿eficacia "funcional" del movimiento?, ¿prevención o rehabilitación del dolor de espalda?... 
Sea cual sea la razón, siempre tiene que haber unos denominadores comunes: la estabilidad, el control motor y en consecuencia, la buena función y la salud articular. Sin esto, lo demás carece de sentido porque la propuesta de entrenamiento se derrumbará como un castillo de naipes.

Figura 0: Sección transversal del abdomen a nivel L3


Y si hablamos de estabilidad y salud hay que conocer la implicación que diferentes conceptos teóricos tienen sobre la programación, selección y prescripción de los ejercicios:
  1. ¿Qué entendemos por estabilidad e inestabilidad? 
  2. Zona neutra
  3. Modelos anatómico-biomecánicos de estabilidad (musculatura local vs. global; músculos antigravitatorios vs. no antigravitatorios; subsistemas musculares de estabilización)
  4. La presión intra-abdominal,
  5. La fascia toracolumbar,
  6. La rigidez muscular y articular, la robustez y el rendimiento
  7. Draw-in vs. Bracing
  8. Control motor lumbo-pélvico,
  9. Cargas sufridas por los tejidos
  10. ¿Incurvaciones vertebrales sí o no?
  11. La histéresis
  12. Movimiento vs. momento 
Y antes que ninguno ¿Qué es la cintura lumbo-pélvica y cómo debe ser su entrenamiento?
El complejo lumbo-pélvico lo podemos definir como el conjunto de las estructuras pasivas y activas (y los responsables del funcionamiento y control de las mismas) que influyen sobre las articulaciones de la columna lumbar y las articulaciones sacroilíacas. Si sumamos la articulación de la pelvis y el fémur lo denominaremos complejo lumbo-pélvico-caderas
El entrenamiento de este complejo tradicionalmente ha ido encaminado al acondicionamiento muscular, pero el concepto de control motor ha enriquecido y de qué manera este trabajo.
"Así pues el denominado “core” no es un concepto puramente anatómico, sino que es un concepto más bien funcional que englobaría aquellas estructuras musculares, osteo-ligamentosas y de control neural relacionadas con la región dorso-lumbar, pelvis y caderas, cuya participación conjunta permite un adecuado y óptimo control de la estabilidad y de la función movilizadora en tareas o movimientos de miembros superiores y/o inferiores, en tareas o acciones simples o de tipo combinado o secuencial" (Heredia y cols., 2014).
Comenzamos una serie de entradas sobre las bases, la valoración y el entrenamiento de la cintura lumbo-pélvica donde vamos a intentar, a través de las evidencias y los modelos teóricos actuales, dar sentido y soporte a los ejercicios utilizados, a la selección, a la programación y a la progresión de los mismos y a los beneficios y riesgos que conllevan. 
Un par de entradas iniciales de lectura teórica para intentar explicar y aclarar los conceptos más básicos y poder proseguir con entradas más aplicadas a la prescripción del ejercicio.